…”Si no estuviera en la calle empezaría a cantar. Cantar sí que era lindo. Totoca sabía hacer algo más aparte de cantar: silbar. Pero por más que lo imitase no me salía nada. Él me dio ánimo diciendo que no importaba, que todavía no tenía boca de soplador. Pero como yo no podía cantar por fuera, comencé a cantar por dentro. Era raro, pero luego era lindo.”…

…”Totoca me dio un empujón. Desperté.
- ¿Qué tienes Zezé?
- Nada. Estaba cantando.
- ¿Cantando?
- Sí.
- Entonces debo estar quedándome sordo.
¿Acaso no sabía que se podía cantar para dentro? Me quedé callado. Si no lo sabía yo no iba a enseñarle.”…